martes, 23 de agosto de 2016

Salares y lagunas


El día de hoy no comenzó muy bien, y aunque después todo trascurrió como esperábamos, hasta mañana no sabremos el desenlace de la historia.

Hoy teníamos planificada una excursión de todo el día con lo que a las 7 de la mañana ya estábamos preparados en la puerta del hostal. La cosa es que el tiempo pasaba y nadie venía a buscarnos. Después de varias llamadas a la agencia, a las 8.40 nos han mandado un taxi para poder alcanzar a nuestro bus. Para las 10 de la mañana llegábamos a donde se encontraba el autobús y con la suerte de que solamente habían llegado hasta allí y desayunado. A lo largo del día hemos recibido llamadas de diferentes números para intentar aclarar el porqué del despiste. Al volver al hostal por la tarde en la puerta nos esperaba el dueño de la empresa. Parece ser que el chico que nos vendió las excursiones no había apuntado nada en la agencia y no había ingresado el dinero en caja. El jefe le ha llamado por teléfono pero no le cogía. Hemos quedado que mañana por la mañana hablará con él y lo despedirá, pero que no nos preocupemos por el plan que queda pendiente.

Por lo demás, el día fue muy bien. Primeramente visitamos el salar de Talar en el lago de Aguas Calientes por una zona llamada Piedras Rojas a unos 4000 m de altitud. Un paisaje increíble con un lago helado (por la noche la temperatura baja hasta -30º C) con orillas blancas por la sal y con piedras rojizas por el oxido de los volcanes cercanos.

De ahí hemos bajado hasta las lagunas altiplánicas. Dos lagos cercanos de aguas azules y verdes con orillas blancas rodeadas de volcanes de la cordillera de los Andes.

Tras esas dos visitas hemos comido en el pueblo de Socaire en un restaurante de comida local y, por la tarde, nos hemos acercado al gran salar de Atacama donde habitan y se reproducen tres tipos de flamencos en unos humedales blancos.

Más tarde vuelta al hostal, ducha, cenita y a descansar.


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