miércoles, 24 de agosto de 2016

Valle de la Luna





Después de dos días de madrugar hoy nos tocaba descanso. Dormir más, desayunar al sol en el patio, salir a hacer unas compras y preparar la comida. 




Para la tarde teníamos reservado lo que creíamos podía ser un buen broche para cerrar estas cuatro semanas: visitar el Valle de la Luna. Y acertamos. Se trataba de un tour que comenzaba a las 4 de la tarde y acababa tras la puesta de sol.






Primero fuimos al mirador de Kari y la piedra del Coyote para divisar todo el valle. Posteriormente nos adentramos en el valle y realizamos diversas paradas, todas ellas muy interesantes.





Caminamos por el fondo del valle, fuimos hasta las tres Marías, subimos a ver las minas de sal y por último ascendimos a la duna mayor para ver la puesta de sol. Ver como tanto el valle como los Andes cambiaban de color fue algo mágico. Un buen final para despedir a Chile.





Mañana a las 7 de la mañana nos vendrán a recoger a la puerta del hostal para llevarnos al aeropuerto: Calama-Santiago de Chile-Madrid-Bilbao. 29 horas más tarde esperamos aterrizar en Loiu.



P.D. Después de cenar tuvimos que ir junto con el dueño de la empresa de tours a la comisaría de carabineros para hacer una declaración de lo sucedido y cómo el empleado de la agencia había estafado al dueño y él, en cambio, había cumplido con nosotros en el servicio. Ya estamos en la base de datos de la policía de Chile ;(

martes, 23 de agosto de 2016

Salares y lagunas


El día de hoy no comenzó muy bien, y aunque después todo trascurrió como esperábamos, hasta mañana no sabremos el desenlace de la historia.

Hoy teníamos planificada una excursión de todo el día con lo que a las 7 de la mañana ya estábamos preparados en la puerta del hostal. La cosa es que el tiempo pasaba y nadie venía a buscarnos. Después de varias llamadas a la agencia, a las 8.40 nos han mandado un taxi para poder alcanzar a nuestro bus. Para las 10 de la mañana llegábamos a donde se encontraba el autobús y con la suerte de que solamente habían llegado hasta allí y desayunado. A lo largo del día hemos recibido llamadas de diferentes números para intentar aclarar el porqué del despiste. Al volver al hostal por la tarde en la puerta nos esperaba el dueño de la empresa. Parece ser que el chico que nos vendió las excursiones no había apuntado nada en la agencia y no había ingresado el dinero en caja. El jefe le ha llamado por teléfono pero no le cogía. Hemos quedado que mañana por la mañana hablará con él y lo despedirá, pero que no nos preocupemos por el plan que queda pendiente.

Por lo demás, el día fue muy bien. Primeramente visitamos el salar de Talar en el lago de Aguas Calientes por una zona llamada Piedras Rojas a unos 4000 m de altitud. Un paisaje increíble con un lago helado (por la noche la temperatura baja hasta -30º C) con orillas blancas por la sal y con piedras rojizas por el oxido de los volcanes cercanos.

De ahí hemos bajado hasta las lagunas altiplánicas. Dos lagos cercanos de aguas azules y verdes con orillas blancas rodeadas de volcanes de la cordillera de los Andes.

Tras esas dos visitas hemos comido en el pueblo de Socaire en un restaurante de comida local y, por la tarde, nos hemos acercado al gran salar de Atacama donde habitan y se reproducen tres tipos de flamencos en unos humedales blancos.

Más tarde vuelta al hostal, ducha, cenita y a descansar.


lunes, 22 de agosto de 2016

Géiseres del Tatio









Hoy nos tocaba excursión tempranera. A las 5 de la mañana nos encontrábamos en la puerta del hostal esperando a que  nos vinieran a buscar.

Durante la mañana íbamos a visitar el parque geotérmico del Tatio, el más alto del mundo (4300 m) y el tercero más grande (10 km cuadrados). Para poder disfrutar de su belleza al máximo conviene visitarlo al amanecer porque cuando la temperatura sube el vapor de agua  no se ve.



Por lo que antes de que saliera el sol estábamos ya a esa altura y a una temperatura de -3º C. La primera parte de la visita ha sido en sombra y el frío se hacía notar. Después hemos desayunado al aire libre y hemos intentado entrar en calor. La segunda parte ha sido al sol y ya hemos comenzado a notar los dedos de los pies. 




Tras visitar el parque hemos comenzado a volver hacia San Pedro pero ahora ya a la luz del día. Eso  nos ha permitido disfrutar del paisaje desértico de Atacama y observar su fauna: gaviotas andinas, llamas, vicuñas... Incluso hemos tenido que detenernos en la mitad de la carretera.




Antes de llegar a nuestro destino hemos visitado un pequeño pueblo (10 habitantes) subido por esas montañas: Machuca. Todas las casas marrones de adobe menos la iglesia.






Después de comer hemos llevado la tónica del día anterior y hemos terminado la jornada con una cerveza y un buen plato de chorrillanas.



domingo, 21 de agosto de 2016

Día de descanso



Después de tantos días de viaje (son ya más de tres semanas que salimos de Tolosa) hoy tocaba descansar. Nos levantamos tarde, desayunamos tranquilamente en el patio del hostal, nos preparamos y salimos a conocer San Pedro de Atacama de día.





También aprovechamos para informarnos de cuáles eran las posibilidades de visita por la zona para los próximos tres días. Hicimos el plan y nos tomamos algo antes de comer. Después de comer un rato de tranquilidad para leer, echar la siesta, consultar internet... y para rematar la tarde una sesión de masajes relajantes o reflexología. Tomarnos algo antes de cenar y vuelta al hostal.

sábado, 20 de agosto de 2016

Alguien que vuelve. Algunos que siguen.





La noche fue corta pues al llegar al colegio ya era tarde y teníamos que hacer varios asuntos en el ordenador y cenar. Pero esta mañana el taxi nos esperaba hacia las 8.40 de la mañana para llevarnos al aeropuerto. Hoy despedíamos a unos de los tres viajeros que ponía rumbo a casa: agur Grego (espectacular)!







Poco después de comer nuestro viaje continuaba rumbo norte para conocer la  última zona del país que deseábamos ver: Atacama. Hacia las 5 de la tarde y tras una buena sesión de turbulencias, aterrizábamos en un pequeño aeropuerto en la mitad del desierto. Antes de aterrizar, y desde el avión, no se veía nada más que tierra y arena ocre. Desde allí una furgoneta compartida nos acercó a San Pedro de Atacama donde nos alejaremos en las últimas cinco noches por Chile.





Por todo el camino no hemos visto más que paisajes areniscos y áridos por momentos llanos y, en ocasiones, con grandes montañas. Todo bajo un cielo azul despejado de nubes.










San Pedro es un pueblo preparado para los turistas lleno de tiendas de recuerdos, restaurantes, bares, tiendas de alimentación y, sobre todo, agencias de viajes. Unas pocas calles sin asfaltar, llenas de tierra y con casas de adobe donde las temperaturas durante el día llegan a los 25 grados y durante la noche se desploman rondando los cero.







viernes, 19 de agosto de 2016

Mauru uru tainas!

El día de hoy fue un poco extraño. Sabíamos que veníamos para cuatro días pero han sido tan intensos, hemos compartido tanto y experimentado tantas nuevas experiencias que teníamos la sensación de llevar mucho tiempo en aquella isla. Hay que reconocer que los rapa nui son gente tan amable que fácilmente te hacen sentir uno de ellos, te hacen sentirte parte de su familia. No tenemos palabras suficientes para poder agradecer lo que en esta semana han hecho por nosotros. Durante el vuelo a Santiago y desde que nos hemos despedido en el aeropuerto de Hanga Roa cada uno de nosotros tres hemos ido organizando lo vivido personalmente. Quizá sea por la energía de la isla, quizá por la amabilidad de su gente, quizá por lo excepcional del lugar o quizá sea suma de todo. El caso es que el paso por Rapa Nui nos deja un gran recuerdo a cada uno de nosotros.

Mauru uru tainas!

Nuestro último día en la isla



Hoy era nuestro último día completo en la isla y la idea era pescar con anzuelo para poder cenar junto con los amigos que habíamos conocido estos días los peces que agarráramos.




Por la mañana temprano vino a buscarnos Vianca que había pedido permiso en el colegio para librar hoy. Junto con dos amigos catalanes de Vianca y nuestros amigos Moiko y Mike, fuimos preparando todo lo necesario para un día de pesca y nos pusimos en camino.

Parece ser que para tener un buen día de pesca hace falta que el viento, la marea y las corrientes sean propicias. Pues hoy no las tuvimos de nuestro lado. Anduvimos todo el día cambiando los lugares de pesca a lo largo de toda la isla con la intención de probar cuál era el lugar mas adecuado para pescar. Al final del día apenas teníamos tres peces para la docena de personas que nos íbamos a juntar por la noche. Por lo menos nos fuimos bañando en diferentes pozas que encontramos a nuestro paso.





Viendo el resultado de nuestro trabajo, decidimos recurrir al supermercado y comprar carne para poner junto con los tres peces en la parrilla. De esa manera cenamos todos los que nos juntamos entorno a la mesa de la última noche: la tía Sara y sus hijas (Vianca, Janet y Ariki) con los maridos e hijos, Moiko y Mike y nosotros tres. A pesar de estar cansados compartimos con gusto esos momentos entorno a la mesa. Momentos que se suman a la lista de experiencias especiales que durante esta semana hemos tenido la suerte de vivir.

Día de pesca


Tras conocer la isla en el día de ayer, hoy nos tocaba disfrutarla al estilo rapa nui. Por la mañana quedamos con Mike y Moiko, hicimos unas compras y nos fuimos hacia Anakena, la única playa de arena blanca de la isla. El objetivo no era disfrutar de un día de playa sino de un día de pesca para preparar un fuego y comernos el pescado que hubiéramos pescado.




Moiko y Amaia lo hicieron desde tierra y Mike, Grego y Xabi bajo el agua. Fueron dos horas intensas de pesca tanto dentro como fuera del agua. Cabe decir que la experiencia fue increíble: los fondos marinos son espectaculares y la claridad de sus aguas ayudan a ver muchos peces. Hay que reconocer que si no hubiera sido por Mike y Moiko poco pescado hubiéramos comido.





Hicimos fuego, tomamos cerveza esperando a que se hiciera la comida y cuando el pescado estaba hecho, sobre una rocas y con las manos degustamos el pescado que más fresco hemos jamás hemos comido.








Para cuando nos dimos cuenta eran las 7 de la tarde y comenzaba a anochecer con lo que recogimos todo y nos volvimos a la ciudad para tomar algo de cena y descansar.








Recorriendo la isla




Pusimos el despertador a las 8 pero no estábamos seguros de que estuviera bien porque aún no había amanecido. En efecto, eran las 8 pero como el horario lo rigen desde Chile no es el más conveniente para la isla. Desayunamos y nos dirigimos en el coche que nos habían prestado hasta casa de Mike, un rapa nui que pasó por Tolosa y que sería nuestro guía hoy.

Comenzamos por la mañana subiendo al volcán Rano Kau y visitando la aldea Orongo. Desde allí fuimos visitando restos arqueológicos que recogían desde lugares funerarios como los mohai, viviendas, cuevas, petroglifos, playas…






A esto hay que añadirle que íbamos acompañados por un nativo que nos explicaba todo tal y como sus ancestros se lo habían trasmitido y tal y como él lo había vivido.












A lo largo del día dimos la vuelta a toda la isla y disfrutamos, con un día de primavera, de las maravillas que regala la Isla de Pascua. Se trata de una mezcla de sorpresa, magia y admiración. Algo único.






Rapa Nui


Hay días que no cuesta nada madrugar. El despertador sonó a las 5.45 de la mañana y nos pusimos en marcha porque una hora más tarde salíamos para el aeropuerto camino Isla de Pascua. Todo fue como estaba programado y tras casi 6 horas de vuelo y 3500 km recorridos aterrizábamos en el lugar habitado más alejado de otro lugar habitado.

La primera sensación fue que estábamos llegando a un lugar de la Polinesia, y el estilo es, sin duda, ese. La única diferencia es que la gente de la isla habla español (y rapa nui). El aeropuerto es pequeño, como todo en la isla, y en muy poco tiempo habíamos recogido nuestras maletas y estábamos en los brazos de la familia Diaz Tuki, que nos recibían, como no, con collares de flores.

Habíamos oído que la organización de las cosas en la isla no era muy estricta, pero nuestra sorpresa fue grande cuando a nuestra llegada a la casa toda la familia y amigos, entorno a la tía Sara, nos estaban esperando y habían preparado un curanto (comida asada bajo tierra con piedras volcánicas calientes) por lo que nos sentimos muy agradecidos.

Después de comer Vianca, una de las hermanas Diaz Tuki, nos acompañó en camioneta a visitar la capital, Hanga Roa: los primeros moais, las playas, unas cuevas, la costa, el oleaje… Nos parecía estar viviendo en una película o en un documental. Estábamos paseando entre las gigantes cabezas que tantas veces habíamos visto y nos habían parecido inalcanzables. ¡Estábamos en Rapa Nui!





Al atardecer nos hicimos unas compras y nos sentamos en la terraza de la casa de Ariki a tomarnos unas cervezas antes de cenar. La tranquilidad que se respira en esta isla cala hasta dentro.

domingo, 14 de agosto de 2016

Pomaire y Neruda

  

Esta mañana de domingo la dedicamos a visitar, junto con Aitor y Javi, una población cercana donde producen mucha artesanía y a donde se desplazan muchos chilenos para comprar y pasar la mañana: Pomaire. Nosotros llegamos bastante temprano porque el tráfico el domingo no tiene nada que ver con el de otros días.


Recorrimos el par de calles donde se concentran todas las tiendas que venden artesanía, especialmente utensilios hecho de un tipo de arcilla negra, entre otras cosas destacan los cerditos hucha.


Nosotros no compramos nada porque todavía nos quedan unos cuantos traslados en avión y unos diez días más por tierras chilenas. Lo que sí hicimos fue sentarnos a almorzar una buena empanada y un buen jugo. A la vuelta pasamos por delante del Estadio Nacional que, a parte de albergar eventos deportivos, fue centro de detención durante la represión chilena.


Tras una comida y su correspondiente siesta nos hemos acercado al cine a ver el estreno de "Neruda" una película nueva sobre el Premio Novel chileno que correspondía verla aquí.

Ahora mismo nos encontramos haciendo nuestras maletas pues mañana temprano despegamos rumbo a la Isla de Pascua donde nos quedaremos hasta el viernes. No sabemos como será la conexión allá por lo que es probable no podamos publicar nada hasta el viernes noche.