Tras
conocer la isla en el día de ayer, hoy nos tocaba disfrutarla al
estilo rapa nui. Por la mañana quedamos con Mike y Moiko, hicimos
unas compras y nos fuimos hacia Anakena, la única playa de arena
blanca de la isla. El objetivo no era disfrutar de un día de playa
sino de un día de pesca para preparar un fuego y comernos el pescado
que hubiéramos pescado.
Moiko
y Amaia lo hicieron desde tierra y Mike, Grego y Xabi bajo el agua.
Fueron dos horas intensas de pesca tanto dentro como fuera del agua.
Cabe decir que la experiencia fue increíble: los fondos marinos son
espectaculares y la claridad de sus aguas ayudan a ver muchos peces.
Hay que reconocer que si no hubiera sido por Mike y Moiko poco
pescado hubiéramos comido.
Hicimos
fuego, tomamos cerveza esperando a que se hiciera la comida y cuando
el pescado estaba hecho, sobre una rocas y con las manos degustamos
el pescado que más fresco hemos jamás hemos comido.
Para cuando
nos dimos cuenta eran las 7 de la tarde y comenzaba a anochecer con
lo que recogimos todo y nos volvimos a la ciudad para tomar algo de
cena y descansar.
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