Pusimos
el despertador a las 8 pero no estábamos seguros de que estuviera
bien porque aún no había amanecido. En efecto, eran las 8 pero como
el horario lo rigen desde Chile no es el más conveniente para la
isla. Desayunamos y nos dirigimos en el coche que nos habían
prestado hasta casa de Mike, un rapa nui que pasó por Tolosa y que
sería nuestro guía hoy.
Comenzamos
por la mañana subiendo al volcán Rano Kau y visitando la aldea
Orongo. Desde allí fuimos visitando restos arqueológicos que
recogían desde lugares funerarios como los mohai, viviendas, cuevas,
petroglifos, playas…
A esto hay que añadirle que íbamos
acompañados por un nativo que nos explicaba todo tal y como sus
ancestros se lo habían trasmitido y tal y como él lo había vivido.
A
lo largo del día dimos la vuelta a toda la isla y disfrutamos, con
un día de primavera, de las maravillas que regala la Isla de Pascua.
Se trata de una mezcla de sorpresa, magia y admiración. Algo único.
No hay comentarios:
Publicar un comentario